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Jul 11

En el año de 1968, en el aeropuerto de Kankakee, en la ciudad de Illinois, la lista de pasajeros en el viaje con destino a Dallas, Texas, se encontraba revisada y completa, solo dos personas faltaban por entrar, L. Potter y su esposa Carrie Potter.

los-pasajeros-que-no-llegaron-a-su-destino

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Finalmente llegaron sin ningún equipaje y tremendamente apurados, lo cual era normal debido al retraso en el que incurrían. Al ingresar a la avión, todos en el avión se sorprendieron al verlos, pues su aspecto era realmente malo, pálidos, ojerosos y con un tono de piel como si les hubieran golpeado anteriormente, pero se lo atribuyeron a su desesperación por perder el vuelo, así que los encaminaron a sus asientos y siguieron con el proceso normal.

Al comenzar a despegar el avión, ambos comenzaron a hablar de lo bueno que era viajar en avión, del paisaje entre otras cosa, pero apenas el avión se encontraba en vuelo normal, el hombre se levantó para dirigirse al baño, siendo acompañado por su mujer, quien supuestamente lo acompañaba para ayudarle pues se había mareado por el vuelo. Paso el tiempo del vuelo, pero ellos nunca aparecieron de nuevo. No se volvió a saber de ellos.

Las investigaciones no encontraron ninguna razón aparente que justificara su ausencia, pues no pudieron salir del avión en ningún momento.

La historia se repitió 6 años después, cuando en un vuelo con destino a Frankfurt proveniente de Milán, en 1974, Eleonor Thomas, compartió asiento con una pajera muy alegre, que aunque vestía con ropas sucias y tenían un aspecto muy descuidado, fueron del agrado de todos a su alrededor. Apenas el vuelo se emprendió, ambos se levantaron con destino al baño, del cual no regresaron jamás. Al aterrizar y revisar la lista de pasajeros, la pareja que desapareció respondían al nombre de L. Potter y Carrie Potter.

Esto mismo se repitió en 1988, en un vuelo con destino a Nueva York, en donde las mismas dos personas realizaron la misma acción, con el mismo resultado, desapareciendo sin rastro alguno.

Jarrold Potter, era un ejecutivo de una compañía de seguros de la Cámara de Comercio de Illinois y su mujer, era su secretaria personal. La historia por increíble que parezca, tiene registros en cada vuelo de los nombres de estas dos personas, por lo que le da un valor extra que no cuentan este tipo de mitos de terror, lo cual la vuelve aún más escalofriante.

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